Carlos Jacobo Cahuiche Zacal
EL CASTIGO DEL HOMBRE DE LA TROJA DE MAÍZ
Desde el principio el mundo, siempre ha habido hambre, o sea la escasez de alimentos. Pues bien, en cierto lugar, solamente había un hombre que tenía dos casas grandes llenas de maíz. La pobre gente venía desde lejos a este lugar para comprar maíz. El hombre, había veces que les vendía maíz y veces que no. En una ocasión llegó una mujer a comprar maíz y quien nada, sino la madre del dueño de la troj (troja), y aunque conoció que era su madre, no quiso venderle nada, a pesar que la pobre señora le rogó bastante con lágrimas en los ojos. En vista de que el hijo no la quiso atender, entonces, la señora se marchó de allí desconsolada. Al despedirse le dijo al hijo: "Dios quiera que tengas más vida para que coseches mucho maíz, yo moriré de hambre porque no conseguí ni un poco de maíz".











Por: Ing. Marco Tulio Pinelo L








